QUE SUFRE

Ayuda al hermano

Hay muchos hermanos que sufren. Conoce cómo estamos llegando a ellos: 

Esta misión tiene como finalidad la asistencia espiritual y material de diversas poblaciones, buscando generar sostenibilidad y desarrollo en los diversos aspectos: humano, espiritual e intelectual. 

Iniciativa que tiene como fin llevar esperanza y aliviar el sufrimiento de nuestros hermanos, por medio del alimento material y espiritual, a través de la celebración de la Eucaristía en una capilla móvil.

Busca la superación integral de los pobladores del valle de Carapongo, generando iniciativas en salud, trabajo, cultura y desarrollo sostenible, teniendo como centro el crecimiento en la fe y la vida espiritual.

Vivimos las obras de misericordia con nuestros hermanos más necesitados llevando ayuda corporal y  acompañamiento espiritual.

Implementación de la primera planta de oxígeno en Villa Libertad (Surco, Lima) como respuesta a las necesidades y sufrimiento de nuestros hermanos a causa de la pandemia.

A través del convenio entre Fundación Peruana de Cáncer y Pro Ecclesia Sancta, se acompaña espiritualmente a los huéspedes de este albergue en el difícil proceso de la enfermedad.

Acompañamiento a los deudos que sufren la pérdida de un ser querido y necesitan el consuelo de Dios.

y generoso de nuestros hermanos más necesitados, tanto de cuerpo como de alma.

Es esencial para nuestra vida abocarnos al servicio

amoroso

con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente y a tu prójimo como a ti mismo”.

Estamos llamados a responder al mandamiento más importante que nos dejo Cristo:

"Amarás al Señor, tu Dios,

Mt. 22, 37-39

Es esencial para nuestra vida abocarnos al servicio amoroso y generoso de nuestros hermanos más necesitados, tanto de cuerpo como de alma.

El Corazón de Jesús obra con

creatividad

y no tiene límites para amar.

Por eso, en el año 2007, nos permitió establecer el albergue "Sagrado Corazón de Jesús" para nuestros hermanos más afectados por el terremoto de Pisco, Ica - Perú.

Desde comedores populares hasta talleres de duelo, misiones rurales o plantas de oxígeno. Todos son medios válidos y queridos por Dios para verle y amarle en nuestro hermano que sufre.