Albergue

en Pisco

"Sagrado Corazón de Jesús"

Hubo que poner

manos a la obra

Planificar, coordinar y lanzarse con todo para conseguir la ayuda que numerosas familias necesitaban.

Para que Cristo Reine, para que Reine su Corazón
¡Poniendo
el hombro!

Consagrados, laicos del movimiento, militares, voluntarios y albergados: todos sumamos esfuerzos, aportamos ánimo, voluntad y decisión para vencer la adversidad.

"Os doy un mandamiento nuevo: que os améis los unos a los otros. Que, como yo os he amado, así os améis también vosotros los unos a los otros." (Juan 13 , 34)
Así se hizo

con entusiasmo, con fe y confianza en el Señor y con tantas personas de buena voluntad que aportaron su ayuda material, así como, incluso, su tiempo y presencia en el albergue.